!POR FIN HE POSEIDO A MAUD!

COLECCIÓN DE RAROS Y EXQUISITOS
CYDNO DE MYTILENE
LAS CANCIONES LESBIANAS
PAG. 82-85
imagen de
http://photo.net/photos/Elena%20Vasilieva

CYDNO ha obtenido una vez más la victoria!

¿Cantad en coro, mis Sirenas, en acción de gracias, a Safo nuestra diosa!

Maud obstinábase en rehusar. Entonces, su Fanny, mi cómplice, ha vertido en su copa el narcótico egipcio…

¡como gritaba anoche, al despertar, en mi lecho! Diríase una tórtola bajo la zarpa de un buitre…

La primera vez hube de poseerla a la fuerza. U aun después de consumado el acto irrevocable, no bastaron mis besos y mis caricias a la reconciliación.

Maud, irascible y enigmática, a pesar de haber gozado igual que yo bajo mi fuego, aprovecho un momento en que la solté para fingir junto a ella que lloraba su desvió, y saltó del lecho.

En lugar de huir, como yo temía, se dedicó a buscar algo por la estancia. Yo la miraba atónita.

ELLa con su voz adusta: ¿Dónde guardas las disciplinas?

Yo temerosa y en el fondo encantada:

¿Qué pretendes hacer, vida mía?

Ella: flagelarte hasta verte sangrar. Quiero castigar tu osadía y, sobre todo, la manera traidora como me has conseguido.

Tomó las disciplinas, y yo, sumisa, sometí mi torso al castigo, mientras hundía el dedo omnisciente de mi mano derecha en las profundidades de mi sexo rendido.

¡Como me flagelaba! Las puntas de las disciplinas multiplicábanse sobre mi espalda, sobre mis nalgas, en mi entrepierna y en mi seno, incrustándoseme en las carnes hasta hacerme sangrar.

Tras el dolor de los primeros golpes, comencé a sentir la delicia indescriptible de una posesión que consumasen sobre una cien bocas diminutas simultáneamente. Ya he dicho el empleo que hacia de mi diestra, ahora frenética por arrancarme el goce. Mientras, mi mano izquierda, en vez de esquivar los latigazos de mi hermosa martirizadora, se debatía a lo largo de todo mi ser, queriendo multiplicarse como las disciplinas, en una caricia consoladora del tormento infligido.

Cuando ya no podía resistir mas la aniquilante fusión de tortura y delicia, cuando gritaba loca, suplicando a Maud que acabase de matarme, ésta cayó sobre mí anhelante, desorbitados los ojos, temblorosos los labios, y entre besos furiosos y caricias que eran como zarpazos, me poseyó tres veces, aprovechando los intervalos para mimarme como a una convaleciente, en una enternecedora reconciliación.

Toda la noche la hemos pasado juntas.

Y no recuerdo otra en que haya gozado mas desaforadamente, en mi vida.

Ahora… Hace un momento, Maud, insaciable, me flagelaba todavía para exitarme a cabalgarla una vez más.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Y la desaparecida donde quedó jaja, haciendo aparición y mira que me encuentro con un nuevo diseño vale chido más te digo algo es comentario no se lo tome a pecho comadra...el verdesito le combinaba más bonito con aquello de que la vaca come pasto. Salidines de una lencha en potencia jaja

RacuRock dijo...

wow esta chido tu template... chido es mexicano eso no?

ƒяэåкª dijo...

wow... he imaginado la escena.. que sadica maud pero que delicia para ella..

es que no se puede buscar Verde en el desierto. no hay tal... afuera, en la terraza, hacia la ciudad. las luces de la ciudad el air...